¿Cómo funciona un rebote de email?
Cada mensaje se entrega al servidor receptor por SMTP. Si el servidor lo rechaza, el remitente recibe un código de estado y, normalmente, una notificación del estado de la entrega: el rebote. Los códigos del rango 5xx indican un fallo permanente; los 4xx, uno temporal. Tu plataforma de envío registra el rebote, lo clasifica y decide si reintentar.
¿Qué diferencia hay entre un rebote duro y un rebote blando?
Un rebote duro es permanente: la dirección no existe, el dominio no tiene servidor de correo o el servidor del destinatario te rechaza directamente. Añade la dirección a una lista de supresión de inmediato: reintentar solo daña tu reputación. Un rebote blando es temporal: un buzón lleno, un mensaje que supera el límite de tamaño o el greylisting, en el que el servidor te pide que lo intentes más tarde. Los remitentes suelen reintentar los rebotes blandos durante unos días y, si la dirección sigue fallando, la tratan como un rebote duro.
¿Por qué importa la tasa de rebote para un equipo pequeño?
Los proveedores de correo puntúan a los remitentes de forma continua, y la tasa de rebote es uno de los datos más claros que tienen: una tasa alta parece una lista desactualizada o comprada. Los umbrales varían: SendGrid, por ejemplo, pide a los remitentes mantener los rebotes duros por debajo del 5 % de los mensajes intentados, y muchas recomendaciones del sector consideran una señal de alarma cualquier cifra por encima del 2 %. Para un equipo pequeño sin especialista en entregabilidad, la tasa de rebote es la primera cifra que vigilar; el resto está en nuestra guía de entregabilidad del email para startups.
¿Cómo mantener baja la tasa de rebote?
- Confirma las direcciones al registrarse con doble opt-in para que las erratas nunca entren en la lista.
- Deja que tu plataforma suprima automáticamente los rebotes duros: todo remitente serio lo hace por defecto.
- Antes de cualquier envío grande, depura las direcciones que no han abierto ni hecho clic en meses.
- Configura la autenticación de email (SPF, DKIM, DMARC), porque el correo sin autenticar se rechaza más a menudo.